Dos días en un puerto de Croacia, a bordo de un yate de gran eslora. Eso es lo que requirió este proyecto — no por su complejidad, sino por su escala: camarotes con identidades propias, zonas comunes de una elegancia silenciosa, y una carpintería de detalle que es, precisamente, la razón de ser de Bespoke Prjcts.
Cada estancia contaba su propia historia. Una suite principal con un baño de mármol calacatta y ónice retroiluminado que rivaliza con cualquier hotel de cinco estrellas. Camarotes de invitados con soluciones a medida donde cada centímetro tiene sentido. Y piezas únicas — como una cómoda con frentes tallados en ola — que solo se entienden del todo cuando la cámara se acerca.
Para un fabricante de mueble náutico de este nivel, las imágenes tienen que hacer dos cosas a la vez: mostrar el espacio y revelar el oficio. Ese fue el enfoque de la sesión — complementada con un Vídeo PRO que recorre el yate en movimiento, y que junto con las fotografías convierte este proyecto en una presentación completa.
