Esta es ya la tercera peluquería de Michael Stark Atelier que fotografío, y una de las cosas más interesantes de trabajar varias veces con el mismo cliente es poder ver cómo evoluciona su proyecto. Cada nuevo salón ha subido un poco el nivel del anterior, pero esta vez el cambio se nota especialmente: el espacio se ve más cuidado, más sofisticado y, sobre todo, muy coherente con el tipo de cliente al que quiere atraer.


Cuando un negocio llega a ese punto, las fotografías hechas con el móvil empiezan a quedarse cortas. Puedes tener un interior muy bien diseñado, buenos materiales y muchos detalles pensados con intención, pero si la imagen con la que lo presentas no está al mismo nivel, parte de ese trabajo se pierde. Por eso Michael volvió a contar conmigo para crear las fotografías profesionales del nuevo salón.

Fotografiar una peluquería llena de espejos
Las peluquerías tienen una dificultad bastante particular: los espejos multiplican todo. Un objeto fuera de sitio, una marca en una superficie o un cable que apenas se percibe en el salón puede aparecer de repente en varios puntos de la fotografía. En este salón, además, hay muchos detalles y superficies que se reflejan entre sí, así que la preparación previa era especialmente importante.


También conviene revisar bien cada puesto de trabajo. Secadores, máquinas, cargadores y otros dispositivos suelen dejar bastantes cables a la vista. Siempre que sea posible, es mejor que estos aparatos se desconecten o se guarden temporalmente antes de la sesión, especialmente aquellos que no aportan nada a la imagen. Son pequeños cambios, pero hacen que el espacio se vea mucho más limpio y que la atención vaya hacia el diseño, el mobiliario y la iluminación.


Un salón pensado para una determinada imagen de marca
Aquí no buscábamos simplemente enseñar cómo es la peluquería. Las fotografías tenían que ayudar a comunicar algo que el propio espacio ya transmite cuando entras: que se ha invertido en diseño, en materiales y en crear una experiencia más cuidada. Para un salón que quiere posicionarse en un segmento más alto, esa percepción empieza mucho antes de que el cliente reserve una cita; muchas veces empieza en Instagram, Google o la propia web.


Si estás preparando una nueva peluquería, clínica, showroom o cualquier otro negocio donde el interior forme parte importante de la experiencia del cliente, puedo ayudarte a presentarlo con fotografía y vídeo a la altura del espacio que has creado.
