Hace poco tuve la suerte de hacer una sesión fotográfica para el estudio de diseño «08013» en Barcelona. Este proyecto surgió a raíz de un sorteo que organicé en mi perfil de Instagram, en el que «08013» ganó la Sesión PRO. Desde el primer momento, el objetivo fue capturar la esencia del espacio y transmitir esa atmósfera tan acogedora y bien cuidada que caracteriza a este estudio. Cada rincón, desde la cocina hasta el baño, habla del estilo y del gusto por los detalles que tiene el equipo de diseño.



Durante la sesión, tuvimos una visita especial: el gato de la casa, que se coló en algunas fotos y aportó un toque inesperado y muy natural. Estos pequeños detalles ayudan a darle vida a las fotos, mostrando el lado más humano del diseño y conectando con el espectador de una forma más cercana.






Para un estudio como «08013», tener fotos profesionales marca la diferencia. Las imágenes que suben a la web, redes sociales o plataformas de proyectos de diseño son su carta de presentación y reflejan el nivel de calidad y estilo que ofrecen. En un sector tan visual, es clave proyectar una imagen que hable por sí sola, atrayendo a clientes que buscan diseño de calidad y buen gusto.




Además, unas fotos bien hechas ayudan a construir la identidad de marca, especialmente en un entorno digital donde la imagen es lo primero que vemos. Contar con una buena presentación visual no solo atrae, sino que también genera confianza en quien está buscando un profesional del diseño.




Si tienes un proyecto de interiorismo y quieres mostrarlo al mundo de la mejor manera, estaré encantado de ayudarte.

