Mismo portal. Misma Barcelona. Tres familias que se conocen bien. Y tres proyectos que no se parecen en nada.
Eso era el reto de OVA Design Studio: crear interiores que no fueran intercambiables, que respondieran a la personalidad de quien los habita. El resultado es una serie donde cada piso tiene su propio idioma visual — y donde fotografiarlos uno tras otro se convierte en un ejercicio de adaptación constante.
